HISTORIA:
La música electrónica es aquel tipo de música que emplea para su producción e interpretación instrumentos musicales electrónicos y tecnología musical electrónica. En general, puede distinguirse entre el sonido producido utilizando medios electromecánicos de aquel producido utilizando tecnología electrónica que también puede ser mezclada. Ejemplos de dispositivos que producen sonido electro-mecánicamente son el telarmonio, el órgano Hammond y la guitarra eléctrica. La producción de sonidos puramente electrónica puede lograrse mediante aparatos como el theremin, el sintetizador de sonido y el ordenador.
La música electrónica se asoció en su día exclusivamente con una forma de música culta occidental, pero desde finales de los años 1960, la disponibilidad de tecnología musical a precios accesibles permitió que la música producida por medios electrónicos se hiciera cada vez más popular. En la actualidad, la música electrónica presenta una gran variedad técnica y compositiva, abarcando desde formas de música culta experimental hasta formas populares como la música electrónica de baile.
La habilidad de grabar sonidos suele relacionarse con la producción de música electrónica, si bien no es absolutamente necesaria para ello. El primer dispositivo conocido capaz de grabar sonido fue el fonoautógrafo, patentado en 1857 por Édouard-Léon Scott de Martinville. Podía grabar sonidos visualmente, pero no estaba hecho para reproducirlos de nuevo.1
En 1878, Thomas A. Edison patentó el fonógrafo, que utilizaba cilindros similares al aparato de Édouard-Léon Scott de Martinville. Aunque se siguieron utilizando los cilindros durante algún tiempo, Emile Berliner desarrolló el fonógrafo de disco en 1887. Un invento significativo, que posteriormente tendría una gran importancia en la música electrónica, fue la válvula audión, del tipo tríodo, diseñada por Lee DeForest. Se trata de la primera válvula termoiónica, inventada en 1906, que permitiría la generación y amplificación de señales eléctricas, la emisión de radio, la computación electrónica, y otras variadas aplicaciones.
Con anterioridad a la música electrónica, existía un creciente deseo entre los compositores de utilizar las tecnologías emergentes en el terreno musical. Se crearon multitud de instrumentos que empleaban diseños electromecánicos, los cuales allanaron el camino para la aparición de instrumentos electrónicos. Un instrumento electromecánico llamado Telharmonium (en ocasiones Teleharmonium o Dynamophone) fue desarrollado por Thaddeus Cahill en los años 1898-1912. Sin embargo, como consecuencia de su inmenso tamaño, nunca llegó a adoptarse. Se suele considerar como el primer instrumento electrónico el Theremin, inventado por el profesor Léon Theremin alrededor de 1919–1920.2 Otro primitivo instrumento electrónico fue el Ondes Martenot, que se hizo conocido al ser utilizado en la obra Sinfonía Turangalila por Olivier Messiaen. También fue utilizado por otros compositores, especialmente franceses, como Andre Jolivet.
En Italia, el futurismo se acercó a la estética musical en transformación desde un ángulo diferente. Una idea fuerza de la filosofía futurista era la de valorar el "ruido", así como dotar de valor artístico y expresivo a ciertos sonidos que anteriormente no habían sido considerados ni siquiera remotamente como musicales. El "Manifiesto Técnico de la Música Futurista" de Balilla Pratella, publicado en 1911, establece que su credo es: "presentar el alma musical de las masas, de las grandes fábricas, de los trenes, de los cruceros transatlánticos, de los acorazados, de los automóviles y aeroplanos. Añadir a los grandes temas centrales del poema musical el dominio de la máquina y el victorioso reinado de la electricidad".
En la actualidad se esta viviendo la era de la musica electronica. Aquella musica que invita a bailar sin pensar en nada. Solo el estar en movimiento constante. Al igual que muchas otras corrientes musicales, la musica electronica le pertenece a la juventud. Es ella la que mejor la explota y sabe apreciarla. Son ellos lo que organizan grandes fiestas de musica electronica en espacios donde se puede reunir a un gran numero de personas. Este tipo de musica ha tenido un gran auge en Europa. Son ellos quienes tienen a la mayoria de los mejores exponentes de la musica electronica. En Alemania, es tan grande el furor por ella, que han creado la mayor mega fiesta de musica electronica. La Love Parade. La archiconocida fiesta al aire libre. A esta asisten miles de personas, las cuales estan varios dias bailando al son de esta musica.Pero las transformaciones mas radicales en la musica electronica con los sintetizadores vendria de la mano del acid house. Es en aquel periodo en que se logran las mayores transformaciones de fondo en el movimiento de la musica electronica. Al mismo tiempo de que comenzo a gestarse el acid, se empezaron a organizar los famosos “rave”. Las fiestas al aire libre mas emblematicas de este movimiento. Estas fiestas de musica electronica duran varios dias y siempre se hacen en lugares abiertos donde las personas que asisten pueden acampar. Ademas se empezo a masificar el consumo de estupefacientes dentro del grupo de personas que asistia a estas fiestas. Lo que causo gran polemica en su epoca. Hoy existen varias corrientes. Entre las mas destacadas estan el laptop, o musica por medio de los notebook, el electroclash y la idietronica. Al parecer, la musica electronica esta para quedarse.
FESTIVALES:
Tomorrowland
El festival belga es el número 1 a nivel de marketing. No hay duda. Llevaba desde 2005 dando alegrías, pero se hizo famoso mundialmente gracias al aftermovie de su edición 2011. Todo lo que aparecía en ese vídeo era el paraíso y las imágenes que incluía consiguieron meterse a unos cuantos miles de fans en el bolsillo Ahora es uno de los festivales más reconocibles del mundo, acoge a 100.000 personas de más de 70 nacionalidades diferentes cada año y sus carteles son una maravilla dirigida a los amantes de la electrónica. Si vas se lo contarás a tus nietos, si no vas no podrás decir que fuiste a un festival sacado de un cuento.
Coachella
Su característica noria, el continuo desfile de celebrities por su cuidado césped, el hecho de que se celebre en California… Coachella es el postureo llevado al máximo nivel. Pero no es solo eso. De hecho, Coachella tiene uno de los mejores carteles del mundo. ¿Qué banda querría perder la oportunidad de actuar en California durante dos fines de semana en plena primavera? Lo único que ocurre es que a veces los grupos no son reconocidos como deberían, y si no que se lo pregunten a Blur o The Stone Roses cuando en 2013 encabezaron su cartel. Muchos de los asistentes al festival siguen preguntándose quiénes eran esas personas que estaban encima del escenario. “Oye, pero qué bien sonaban”, comentaban después del concierto. Sea como sea, hay que ir a California en el mes de abril.
Ultra Music Festival Miami
La electrónica es la absoluta dominadora del mastodóntico festival celebrado en Miami. Saca la camiseta sin mangas del armario, las gafas de sol de acabado metálico y métete en la cabeza que no podrás parar de bailar durante horas. Los mejores Dj’s del mundo congregarán a miles de personas y su música te llevará en volandas hacia el paraíso terrenal. Y no te olvides de una de sus principales ventajas: se celebra en pleno Miami, así que no tendrás problemas en hacer turismo mientras dure el evento. Una escapada a la playa será necesaria para combatir la incesante humedad que flota en el ambiente.
Kazantip
Es más que un festival, es un (pequeño) país entero al servicio de la música. Casi tres semanas ininterrumpidas de una especie de rave dirigida a los amantes de la fiesta. Y es real, existe. Se celebra en un lugar llamado Kazantip, una república idílica pegada a Ucrania creada con el objetivo de estar de fiesta continua sin ninguna otra preocupación. Uno de sus referentes y lugares en los que se inspira es Ibiza y, de hecho, Kazantip es llamado la Ibiza del Este. Si estás buscando emociones fuertes, Kazantip te las dará. Tenlo por seguro. Investiga, investiga.
Glastonbury
Glastonbury no necesita aftermovie para demostrar que es uno de los mejores festivales del mundo. Solo hace falta ver los carteles que ha tenido desde su primera edición, en 1970, para abrir la boca contemplando los nombres de los mejores artistas del mundo. Tampoco necesita tener cartel para agotar todas sus entradas meses antes de su comienzo. Sus más de un centenar de conciertos y casi una decena de escenarios hacen del festival británico un imprescindible para cualquier amante de la música. De verdad, #HayQueIrAGlastonbury. Este año Coldplay se convertirá en la primera banda de la historia en encabezar su cartel por cuarta vez. Mientras se desvela el cartel completo, nos quedamos con el concierto de Oasis, allá por 1994.
Lollapalooza
Nació en 1991, su esencia le hizo convertirse rápidamente en uno de los festivales de Estados Unidos más importantes. Hasta en Los Simpson hablaban de él en uno de sus capítulos. Pero en 1997 parecía que llegaba su fin. Tras unos años de parón, el festival (menos mal) volvió a la actividad en 2003. En 2005 se celebró en Chicago y desde entonces la ciudad no lo ha dejado escapar. En la segunda década de los 2000 ahí comenzó el interés de algunos países de Sudamérica por exportarlo. Desde 2011, Chile, Brasil, Argentina y Colombia, el último en unirse a la lista, cuentan con una edición anual propia. En Europa es Berlín la afortunada ciudad que disfruta de sus espectaculares cartelazos.
Rock Werchter
El festival belga cuenta, por méritos propios, con uno de los carteles más increíbles del año. Cuatro días en los que se dan cita diferentes géneros musicales en un espacio único, y cuyo atractivo ha conseguido que el evento haya logrado el distintivo de “Mejor festival del mundo” en varias ocasiones. En sus primeros años congregaba a asistentes principalmente locales, comenzando a atraer a personas de medio mundo a partir de la década de los 90. Si lo que buscas es la mejor música, Rock Werchter es una parada obligatoria. Una maratón de conciertazos te espera en Bélgica cada verano.
Mystery Land
La electrónica también es el punto fuerte de un evento que ya se celebra en tres países. Estados Unidos, Chile y Holanda disfrutan de un festival que se enfoca en el arte y que acoge a 50.000 asistentes cada año. Coge un mapa o GPS, busca Haarlemmermeer y pon rumbo a una experiencia de cuento. Te recordará a Tomorrowland, tú decidirás cuál de los dos se lleva el premio final.
Fuji Rock
Está demostrado que cuando los japoneses se lo toman en serio, el resultado es de 10. Si alguna vez has estado en un concierto en el país asiático sabrás que el público lo da todo, no para de saltar y cantar en todo momento. Nos encanta su forma de tomarse la música. Siendo uno de los más agradecidos, es normal que la mayoría de bandas del mundo quieran tocar allí. Fuji Rock suele ser el objetivo más deseado. Desde 1997 lleva dando alegrías con 3 días de música en un recinto espectacular. Y que no pare.
Boom Festival
En Portugal se celebra el festival más atractivo, visualmente hablando, de la lista. Está al lado de España, pegado a la frontera y hay que asistir a él al menos una vez en la vida. La música es lo de menos, su cartel no va a ser el ingrediente que te convenza. Concéntrate en olvidarte de todo durante una semana, toma buen sitio en el camping y date un baño en el lago que corona su sensacional (y natural) recinto. Sus artificios visuales serán el colofón final.












